Louis Daly, Presidente CLIPSAS

El 22 de enero de 1961 un grito fue lanzado al espacio masónico mundial por la unión en la diversidad y en las diferencias.

Ese grito fue arrojado por el Gran Oriente de Francia y fue contestado por once obediencias masónicas, entre las que se encontraban: Gran Logia de Italia ALAM, Gran Oriente de Bélgica, Gran Oriente de Suiza, Gran Oriente de Austria, Gran Oriente de Luxemburgo; y la Serenísima Gran Logia de Lengua Española.

Así nació el Llamado de Estrasburgo; mejor conocido como CLIPSAS – Centro de Comunicación e Información de las Potencias firmantes del Llamado de Estrasburgo, con el único de fin del establecimiento de relaciones fraternales bajo el simple reconocimiento de la libertad absoluta de conciencia; lo cual se traducía en unión a pesar de la diversidad y las diferencias.

En mayo del 2011 Marc-Antoine Cauchie; General de Cuatro Soles, Ex Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de Luxemburgo y expresidente de CLIPSAS, manifestó en una entrevista otorgada al escritor y masón Iván Herrera Michel lo siguiente:

“(En CLIPSAS) rehusamos discriminar; tenemos que respetar al otro en todos sus valores, con la única condición que nos respete de la misma forma. Esa fue la afirmación capital por la cual, en 1973, el Gran Maestro Fred Zeller del Gran Oriente de Francia encausó a CLIPSAS: no hay discriminación de principios contra la Gran Logia Unida de Inglaterra. Si ella nos toma como somos; esto nos basta”.

Ya en 1961, el Presidente de CLIPSAS Georges Beernaerts declaró en el mismo sentido. Si una Obediencia exige para todos sus miembros la creencia en Dios, su voluntad revelada (teísmo activo) y en la inmortalidad del alma, está en su derecho absoluto, pero lo que no es conciliable con la declaración de Estrasburgo; es que busque imponerlo a las otras Obediencias”

Lo anteriormente citado muestra el espíritu integrador de CLIPSAS; sin embargo otro capítulo se escribiría a comienzos del segundo milenio de la era cristiana, cuando CLIPSAS, ya robustecida pasa a formar parte del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas como Organización con Carácter Especial Consultivo, así mismo CLIPSAS fue creciendo; hoy la integran 90 obediencias que reúnen a más de 200.000 masones distribuidos en 35 países.

La historia prosiguió hasta que el 9 de julio de 2015 CLIPSAS fue llamada a participar en el Cuadragésimo Séptimo (47) Debate de Alto Nivel del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas que pretende lograr la implementación de una agenda de desarrollo sostenible; que pueda ser aplicada a países en vías de desarrollo.

Encuentro No. 47. ECOSOC. Debate de Alto Nivel (9 de julio de 2015)

El debate fue presidido por la Vicepresidente del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas; la Embajadora Plenipotenciaria y Representante Permanente de Colombia ante Naciones Unidas Maria Emma Mejía, con la asistencia de los siguientes miembros de la mesa directiva del Consejo:

Arsenio M. Balisacan, Secretario de Planeación Socioeconómica de Filipinas; Shin Dong-ik, Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Korea, Christopher M. Mvunga, Ministro de Finanzas de Zambia, Mario Néstor Oporto; Miembro del Congreso de Argentina, Rafael Ramírez; Representante de Venezuela ante las Naciones Unidas, Yuriy Sergeyev; Representante de Ukrania ante las Naciones Unidas; La Liga de Estados Árabes y Ellen Johnson Sirleaf; Presidenta de la Republica de Liberia.

La ponencia fue presentada por el I.: P.: H.: Louis Daly 33°; Gran Maestro de la Gran Logia Omega de Nueva York y actual presidente de CLIPSAS, la cual se centró en la propuesta de decrecimiento sostenible: una teoría económica creada por el norteamericano de origen rumano Nicolás Georgescu-Roegen, que busca darle una respuesta lógica (social, económica, política y ecológica) al problema principal que plantea la economía capitalista; la probada incapacidad de crecimiento económico con recursos que por su naturaleza son cada vez más escasos.

En particular, para mi es en extremo difícil no considerar que el capitalismo y su absurdo dogma de crecimiento económico indefinido constituyen una amenaza mortal para el planeta y la humanidad.

La necesidad de reproducción infinita del capital se estrella con una simple realidad: vivimos en un planeta con recursos cada vez más limitados; observo que la ponencia se sintoniza con el mundo y su dolor.

El 18 de enero de 2016, el diario “El Mundo” de España publicó un informe demoledor que demuestra la aberrante y antimasónica realidad del estúpido dogma del capitalismo salvaje: “desde el comienzo de la crisis allá por septiembre de 2008, numerosos organismos e instituciones internacionales han venido alertando del crecimiento de la desigualdad social y del abismo, cada vez mayor, que separa a las clases más altas de las más bajas.

El último informe que ahonda en esta realidad lo ha presentado Oxfam Intermon; coincidiendo con los preparativos de la reunión del poderoso Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos.

El estudio recoge, entre otras conclusiones; que las 62 personas más ricas del mundo tienen una fortuna equivalente a la de la mitad de la población más pobre. Si la cifra resulta llamativa, no lo es menos que hace sólo un año eran 80 y no 62 quienes amasaban tamaña riqueza y, si retrocedemos hasta 2010, se concentraba en las manos de 388 personas; lo que significa que el dinero se ha concentrado, aún más.

En concreto, la riqueza en manos de esas 62 personas se ha incrementado un 44% en los últimos cinco años hasta alcanzar 1,76 billones de dólares.”

Hoy en día no pocos partidos de izquierda socialdemócratas europeos han puesto sus ojos en la teoría del decrecimiento sostenible, pues es considerada como la mejor posibilidad de garantizar un futuro para las generaciones venideras, ésta teoría también ha sido ampliamente defendida por Bernie Sanders, Senador por el Estado de Vermont; y precandidato a la presidencia de Estados Unidos.

También ha sido respaldada por el papa católico Francisco I en la encíclica Laudato; si’ de junio de 2015, la cual se centra en temas como la “deuda ecológica” y la “deuda social” entre el norte rico y el sur pobre, en el origen antropogénico del calentamiento global; la necesidad de crear instituciones internacionales fuertes, la necesaria presión a los líderes políticos; y el sacrificio individual frente al consumo innecesario.

En resumen el decrecimiento propone la disminución del consumo y la producción controlada y racional, lo que permite respetar el clima; los ecosistemas y los propios seres humanos. En otras palabras el decrecimiento es favorable a la disminución regular controlada de la producción económica, con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza; pero también entre los propios seres humanos.

Carlos Taibo Arias, profesor titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, ha sido contundente en afirmar que de no actuar razonadamente, se llegaría a una situación de decrecimiento forzado debido a esa falta de recursos: “y si no decrecemos, mi pronóstico es el siguiente, en virtud de un proyecto racional, mesurado y consciente; acabaremos por decrecer de resultas del hundimiento sin fondo del capitalismo global”.

Algunos teóricos observan connotaciones negativas en el concepto de decrecimiento sostenible, pero como lo ha dicho la profesora Pepa Gisbert es todo lo contrario: “cuando un río se desborda; todos deseamos que decrezca para que las aguas vuelvan a su cauce”.

En mi libro: Los masones en el mundo, Geopolítica masónica, podrán ahondar aún más sobre los antecedentes y alcances del discurso en la ONU.

A continuación el discurso completo traducido por primera vez del inglés por el I.: P.: H.: Ramiro Arteta Guzmán 33°, PGM, para mi libro

“Cómo entender el concepto de progreso con el fin de permitir un desarrollo sostenible que contribuya al sentido de la solidaridad social”

Por Louis Daly, 33°, Presidente de CLIPSAS.

Fuente: http://www.diariomasonico.com/opinion/discurso-masonico-en-naciones-unidas