W.A. Mozart Adulto
Infante W.A. Mozart

Todo tipo de películas, documentales, biografías, ensayos y artículos se han escrito sobre este insigne músico austriaco nacido en la ciudad Salzburgo un 27 de enero del año 1756, hijo de Leopold y Ana María. Su padre, también músico y compositor al servicio del Príncipe Arzobispo de Salzburgo, se dedica con especial atención a la formación musical del pequeño Joannes, quién de manera precoz ejecuta con admirable destreza el clavicordio, y más tarde, a los seis años, lo haría con el clavecín y el violín, componiendo, además, pequeñas piezas para estos instrumentos de gran riqueza y complejidad en sus fraseos para un niño de su edad.

Por ello, nuestra atención no se detendrá en los aspectos de la vida u obra del Gran Arquitecto de la Música, sino, en los aspectos menos conocidos, como lo fue, su vida entregada y comprometida con la causa masónica, quién mostró desde el momento de su iniciación que la francmasonería ocuparía un lugar de privilegio en su vida, dedicando a ello gran parte de su tiempo y trabajo, ya sea en la composición de piezas musicales para los trabajos logiales o brindar conciertos de beneficencia que le eran solicitados por la Orden.

Mozart y las iniciaciones masónicas

Presentado por el barón Otto Von Gemminger Hombag a la Obediencia, queda registrado un día 5 de diciembre del año 1784 en las actas de la Logia A la Beneficencia, de su ciudad natal, que un día 14 de ese mismo mes y año, a las 18.30 horas, este Director de Orquesta llamado Mozart sería iniciado. Posteriormente es promovido al grado de compañero masón en un breve tiempo, aumento de salario que se realiza un 22 de abril de 1785 en la Logia A la Verdadera Concordia con la anuencia y a solicitud de su Logia Madre, y si bien algunas fuentes afirman que éste fue Exaltado, existen otras que dicen que no se puede afirmar que Mozart alcanzó el grado de Maestro Masón. Ambas logias, Beneficencia y Concordia, practicaron el rito Zinnendorf, el más difundido y practicado hasta hoy en Austria y Alemania.

En plena etapa de su vida de joven adulto, Mozart es testigo y actor de una francmasonería muy activa tanto en el Imperio Austriaco, en su capital Viena, como en el resto de los países más importantes de Europa. Una época de un fuerte movimiento intelectual, la ilustración, las declaraciones de independencia que emanan del continente americano, y posteriormente, la Revolución Francesa del 14 de julio de 1789.

A pesar que la francmasonería era considerada como una moda y un centro atractivo para la sociedad de Viena, Europa vive un enrarecido y tenso clima político y social, razón por la cual, los sectores conservadores y miembros del “establishment” comienzan a considerar a la Orden como una organización conspirativa y subversiva, la que finalmente termina siendo prohibida más tarde por Leopoldo II, en coherencia a la bula papal de 1738, la que oficialmente prohibía que los católicos fueran francmasones, ésta fue promulgada en Austria en 1792, al año siguiente de la muerte de Mozart. ​

En este marco, Mozart, quién cree en la Igualdad de los hombres y los principios y valores que la masonería impulsa, éste comienza a vivir la discriminación y marginación del ámbito musical y de los mecenazgos por su pública pertenencia a la francmasonería, lo que le permite experienciar la inmediata solidaridad económica de sus hermanos durante estos tiempos difíciles. A pesar de estas y otras dificultades, en su conocido compromiso y su generoso espíritu, Wolgang Amadeus Mozart, invita a su padre Leopold a ser iniciado también en la Orden, hecho que se concreta, según consta en las actas de la Logia La Verdadera Concordia, de clara tendencia progresista y racional, de la cual, su gran amigo y músico Joseph Hydn, al momento de su iniciación, Mozart le dedica Los Seis Cuartetos de Cuerda, K. 168 – K. 173.

La Flauta Mágica

Mozart termina sus días en la Logia A la Nueva Coronada Esperanza, que es la fusión de está con su Logia Madre A la Beneficencia, encontrando aquí a uno de sus principales colaboradores para alguna de sus obras de gran contenido masónico, Emanuel Schikaneder, dramaturgo, actor y compositor alemán, quién elabora, entre otros, los textos de la famosa Opera “La Flauta Mágica”, obra que sin duda, es la de mayor inspiración masónica, encontrándose el primer símbolo masónico en medio de la Obertura, cuando la fuerza de la música se interrumpe por los metales e instrumentos de viento para dejar clara señal rítmica del segundo grado, ya que Tamino, el protagonista, aún tiene una prueba que superar antes de ser maestro masón. El número 3 está presente en toda su estructura, en los 3 acordes mayores de la tonalidad de mi bemol en la obertura, las tres hadas, los tres instrumentos mágicos, los tres niños que conducen el viaje del protagonista por el bosque, las tres pruebas, hasta que llega el momento de su iniciación, donde Tamino no se encuentra solo, sino con su mujer, Pamina, quién no es más que el Alma, la Gracia, la Geometría.

Amadeus Mozart, es considerado, sin perjuicio de muchos hermanos y hermanas miembros de la Orden, como el más eximio creador musical desde el simbolismo masónico, título que logra gracias a sus diversas y varias composiciones dedicadas a los trabajos logiales, entre ellas, la música de nuestro universal Himno Masónico, considerando piezas dedicadas a la iniciación, entradas a los talleres y apertura de los trabajos, aumento de salario, tenidas fúnebres, cadenas de unión fraternal y cierre de los trabajos.

En su corta vida, compuso entre otras piezas para ser interpretadas en el ceremonial masónico:

– Canción “A la alegría” «An die Freude» K. 53 (1768).

– Canción “Oh santo vínculo de la amistad” «O heiliges Band der Freundschaft» K. 148 (1772).

– «Los Seis Cuartetos de Cuerda» K. 168 – K. 173 (1777).

-El “Adagio para instrumentos de viento” K. 411 (1784).

– Cantata“A ti, alma del universo, oh Sol” «Dir, Seele des Weltalls» K 429, (1783-1785)

– Las disonancias K. 465 (1785).

– “Canción para el viaje del compañero; A ti que accedes al nuevo Grado” «Lied Zur Gesellenreise: Die ihr einem neuen Grade» K. 468, (1785).

– Cantata “La Alegría Masónica” «Die Maurerfreude Brüder» K. 471 (1785).

– “Musica masónica fúnebre” «Maurerische Trauermusik» K. 477 (1785).

– Canción “Elevad vuestras voces, amados hermanos” «Zerfliesset heut, geliebte Brüder» K 483 (1786).

– Canción “A Vos, nuestro nuevo Venerable” «Ihr unsre neuen Leiter» K. 484 (1786).

– Cantata “Vosotros los que honráis al Creador del Universo” «Die ihr des unermesslichen Weltalls» K. 619 (1791).

– Cantata “Elogio a nuestra Alegria” «Laut verkündet unsre Freud» K. 623 (1791).

– Cantata “Entrelacemos nuestras manos” «Lasst uns mit geschlungnen Händen» K. 623ª (1791).

– Cantata “Dir, Seele des Weltalls” (I.K. 429) de 1783, dedicada al Sol y en modo Mi b Mayor (tres bemoles), tonalidad muy usada en las composicones masónicas mozartianas.

– “Gesellenreise (Die ihr einem neuen Grade)”, I.K. 468, “El Viaje del Compañero”, compuesta según se dice para el Rit.: de Col.: del padre de Mozart. Del 26.3.1785.

– Cantata “Die Maurerfreude” o “Sehen, wie dem staren Forscherauge” (I.K. 471), “La Alegría de los Masones”, compuesta en honor de Ignaz Von Born, Ven.: Maest.: de la Log.: “A la Verdadera Concordia” y benefactor de Mozart, estrenada en presencia del padre de Mozart, y con la cual fue recibido en Praga por los HH.: de la Log.: “A la Verdad y la Unión” con motivo del estreno en esa ciudad de su ópera “La Clemenza di Tito”. Data del 26.4.1785.

– “Oda Fúnebre” o “Maurerische Trauermusik” (I.K. 477), de noviembre de 1785, en honor de los HH.: Macklenburg y Esterhazy. Se la ha considerado un enlace entre la Misa en Do menor y el Requiem.

– Dos Lieder para tenor, coro y piano “Zerfliesset heut, geliebte Brüder” y “Ihr, unsre neuen Leiter” (I.K. 483 y 484 respectivamente). Este segundo para instalación de funcionarios de Logia, y de 1786.

– Adagio en Fa, para entrada solemne de Miembros de Log.:. En éste se podía escuchar el ruido de los malletes. Hoy supuestamente perdida.

– Cantata “Die ihr des unermesslichen Weltalls Schopfer ehrt” (I.K. 619).

– “Eine kleine Freimaurer-Kantate” (“Pequeña Cantata Masónica”), para la inauguración del nuevo Temp.: de la Log.: “A la Nueva Coronada Esperanza” en el 15.11.1791, que llegó a dirigir Mozart, en Do Mayor y una de sus últimas obras, ya en su lecho de muerte, uno de cuyos movimientos constituye el actual Himno Masónico nuestro, del cual en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería consta una transcripción para piano con una letra en español del H.: Rosendo Arus y Arderiu de pésimo contenido literario y que no se corresponde con el texto original alemán (I.K. 623).

– “Lasst uns mit geschlungen Händen” (I.K. 623 a), himno a la Fraternidad Universal y que sirvió como base para el Himno Nacional Austríaco.