La tres veces nominada al Premio Nobel de la Paz alentó a las mujeres chilenas a que saquen la voz, propuso cambios radicales para un mejor futuro e hizo un llamado a tomar conciencia respecto a lo que sucede a nuestro alrededor, para así hacerse partícipe del cambio que necesitamos.

Priscilla “Scilla” Elworthy es una mujer de 73 años perteneciente al Reino Unido que ha sido nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz por su ferviente activismo por el desarme nuclear. Fundadora de Oxford Research Group, de Peace Direct y co-fundadora de Rising Women Rising World, en 1980 fue quien redactó el primer reporte de mutilación genital femenina.

En 2003 ganó el Niwano Peace Prize por su alta trayectoria como activista. Actualmente, una de sus luchas es combatir la violencia sin violencia, charla hecha en Ted Talk y que ha obtenido millones de reproducciones.

En Congreso Futuro dio una charla magistral llamada “Construir La Paz”, y luego en conversación con El Mostrador Braga habló de cuando decidió dedicarse efectivamente a construir la paz y además desde su experiencia entregó consejos para la lucha que estamos realizando las chilenas por una sociedad mejor para todas y todos.

– ¿En qué momento de tu vida decidiste pelear de vuelta para erradicar la violencia en todo el mundo?

-Tenía 13 años. Estaba sentada en nuestra sala de estar mirando una televisión en blanco y negro. Era 1956 y los tanques soviéticos iban camino a Budapest. Niños de mi edad estaban tirándose sobre el tanque. Yo me apresuré a subir las escaleras y empaqué mi maleta. Mi madre entró y me preguntó lo que pretendía. Yo dije: “Voy a Budapest”, sin saber dónde quedaba Budapest.
-¿Para qué?
-Niños están siendo asesinados, necesito ir.
-No seas tonta.
Y me largué a llorar. Bendiciones para ella, ella lo entendió. Comprendió lo mucho que me importaba.
-Eres muy joven, y tendrás que entrenarte si vas a hacer algo. Te ayudaré, si desempacas tu maleta.
Y ella lo hizo.

– ¿Cómo fue construir una carrera tan importante y significativa, siendo madre de seis hijos?
– Tengo una hija y 5 hijastros. Mi esposo fue un gran soporte, hasta que me convertí muy política. Y luego el matrimonio se tornó difícil. Y nos separamos y luego tuve una larga relación con un alguien que compartía mis ideales. Él es un gran soporte y eso es
maravilloso.

– En una entrevista con Deutsche Welle (DW), tú hablaste sobre donde encuentras optimismo y tú dijiste que era a través de los jóvenes que te rodeaban. En Chile son los jóvenes quienes pelean y protestan por cosas como una mejor y gratuita educación, derechos de la comunidad LGBTIQ+, igualdad entre géneros, aborto bajo tres causales. ¿Crees que esta nueva generación pueda hacer importante cambios para la humanidad? ¿Por qué?

-Sí, lo creo. Porque son menos convencionales que los adultos y han despertado más respecto a lo que está sucediendo con el planeta y los seres humanos. Muchos de ellos son menos hipnotizados por el capitalismo y el consumismo.

– ¿Cómo podrían los jóvenes encontrar la motivación para hacer los cambios que necesitamos?

-Para convertirse en poderosos agentes de cambio, deben preguntarse a sí mismos dos cosas: ¿Qué rompe tu corazón? Y luego, ¿Cuáles son mis habilidades? Y si sus habilidades encajan con su pasión, se encontrarán en servicio para los demás, y eso les
traerá alegría.

– ¿Cómo podemos ser una sociedad consciente de los problemas que nos atingen? ¿Qué nos falta aprender?

-En estos días usamos la palabra consciencia no solo para discutir las diferencias entre humanos y otras criaturas, sino que además para describir la experiencia auto reflexiva. De ganar una vista de helicóptero sobre cómo nos estamos comportando, de ser capaces de observar nuestros sentimientos mientras ocurren, luego tomar mejores decisiones sobre cómo actuar o corregir. La
fortaleza que adquirimos de mirar a la oscuridad y a aspectos difíciles de la vida, encararlos sin evadirlos.

– Siendo Chile un país neoliberalista, ¿Cómo afectaría esto la idea de querer construir un mejor lugar para las personas?

-No conozco bien a Chile. Me da la impresión que la gente se comunica fácilmente. Y uno de los diálogos que más urgen es con los pueblos originarios, escucharlos de verdad y respetarlos sin primero juzgarlos.

– ¿Crees que es necesario trabajar en igualdad de términos, hombres y mujeres, para hacer los cambios que necesitamos?

-No hay necesidad de negociar sobre igualdad de pagos inmediatamente ahora, pero sí negociar los cambios necesarios desde una posición poderosa. Plantarse firme, los pies bien firmes en el suelo y hablar desde el estómago.

– ¿Cuál es el rol de la mujer en la lucha por los cambios que necesitamos?

-Las chilenas están en un gran lugar para liderar. Son libres en términos de vestimenta comparado con otras sociedades, es muy multicultural, generalmente bien educadas y con modelos a seguir fabulosas. ¡No hay nada para detener su hermosa energía!

– ¿Cómo las escuelas contribuyen a prevenir la violencia contra la mujer?

-Si fuera la ministra de Educación, introduciría un sistema de enseñanza bien simple en la escuela llamada “comunicación sin violencia”. Y enseñar a los niños, en simples pasos, cómo comunicarse entre nosotros, con los profesores, en una manera que sea para construir entendimiento. Cuando los niños utilizan estas habilidades, dejan de hacer bullying y lo practican, luego a ellos les gusta tanto, que llegan a la casa y le enseñan a sus padres. Y les dicen a sus padres: “Pueden parar de discutir ahora, les enseñaré cómo hacerlo”.

– ¿Cómo es que el liderazgo de un nacionalista, xenófobo y chovinista como Donald Trump podría afectar a la sociedad hoy en día? Y sí lo hace, ¿Cómo podemos contratacar esta posición? ¿Cómo podemos ayudar?

-Desde mi experiencia, Donald Trump es un gran llamado de atención. Las cosas indignantes que él dice nos hace reaccionar y ¡oh!, hacer algo. Hay una brecha entre pobres y ricos en el país, en todos lados, en mi país también, y no hacemos nada al respecto. Todos nosotros necesitamos despertar y tomar acción mientras podamos. Así que si estás trabajando en una compañía que tiene agricultura. Tienes que ir y ver que los trabajadores se sientan bien y sean pagados apropiadamente, pagados justamente.

Si estás trabajando en moda, tú tienes que ir y ver si las personas que producen tus jeans son pagados justamente. Sí, tienes que hacer eso, es tú responsabilidad. Y además es nuestra responsabilidad como compradores. Entonces si yo compro ropa de… ropa barata ¿qué tiendas tienen? H&M, Zara… Bueno, debes decirle a los dueños de H&M, cuando hagas una compra y les dices compré estas cosas de ustedes hoy y quiero que me digan cuánto es que le pagan a su gente.

-¿Podemos hacer eso?

-Sí, lo podemos hacer. Si tú eres un comprador de cualquier H&M y escribes una carta en que dices compré esto el sábado y pagué esto, quiero saber cuánto les pagas a los trabajadores que lo hicieron, es poderoso. Y ellos escucharán. Lo sé, porque conozco el interior de H&M.

-¿Alguna vez tú hiciste esto?

-Sí, por supuesto.

-Sabes, en Chile la participación laboral femenina es más cercana a los países islámicos que a los países de la OCDE. ¿Qué piensas de eso?

-Tenemos que cambiar eso.

-¿Qué piensas sobre un país que dice ser tan liberal, tenga estos niveles tan bajos en igualdad de género?

-Todas ustedes están en la prensa, entonces buscan alguien de renombre. Algún chileno o chilena y escriben un artículo exponiendo esto que ocurre. Es poderoso si tú escribes el artículo y lo mandas a una persona de renombre, tal vez una estrella de cine o alguien mediático, porque ellos concordarán contigo. Y luego la gente podrá leerlo y tomarlo en serio.

-Y tú finalizas el artículo con una simple propuesta: “esto es lo que queremos”, muy claro. Esto es lo que queremos. Y lo firmas.
-¿Y tú lo firmarías?
-¿Yo? Claro.
-Ok. Es un compromiso.
-No hay problema, si puedo leerlo en inglés.
-Claro.
-Tal vez en Chile no me conozcan. Deberían conseguir a alguien… yo lo haría, pero mejor buscar a alguien que sea bien conocido ¿Cuántas mujeres tienen en el gabinete?
-10% apróximadamente. En el primer periodo de la presidenta Michelle Bachelet, ella intentó establecer la Ley de Cuota, pero no se pudo.
-¿Ustedes han vivido algún movimiento de alta discusión?
-Sí, el Ni Una Menos.
-Ok, entonces ustedes tienen eso. Es un buen momento, es buen tiempo. Es inaceptable para las mujeres que solo tengamos un 10% de mujeres en posiciones poderosas. Deberíamos avanzar a 20% el próximo año, 30% el siguiente…

-¿10% cada año?

-Sí. Y luego incluirlo en lo militar. Lo que hicimos (en su país) fue, si había una posición en el ministerio de Educación…es mujer u hombre ahora? Mujer. ¿Y del ministerio de salud? Mujer. ¿Y el ministerio medioambiental? Hombre. Entonces dicen, queremos ver como ministra medioambiental a una mujer y este es un grupo de personas que conocemos que califican para ello. Porque ustedes saben, las mujeres están calificadas. Entonces la próxima vez de cambio, propongan que quieren ver a estas mujeres.

Tienen que poner a mujer bien calificadas. Entonces ustedes podrían elegir cinco ministerios, incluyendo defensa y dicen:  “Conocemos las mujeres que pueden hacer esto”. Y luego ellos tienen que explicar, si no lo hacen, por qué.

-Por último, un mensaje para mujeres que leen nuestro diario, El Mostrador Braga.

-Les diría que éste es nuestro tiempo. El viento está soplando en sus velas, ahora. Así que esclarezcan qué es lo que quieren, los cambios de la sociedad. ¿Quieren más ministras mujeres? ¿Quieren más mujeres en corporaciones? ¿Quieren igualdad de pago para mujeres? Sepan bien lo que quieren y luego júntense, el viento soplará para que esto suceda luego. Pero deben tomar la iniciativa, todas ustedes. Porque este es su tiempo.

Fuente: El Mostrador – por