La palabra es la condición “mágica”, la “energía” que hace que las ideas, los sueños, los espíritus, los deseos y el amor se vuelvan una realidad.

Chile, así como los demás países del planeta, estamos próximos a celebrar el próximo 21 de febrero la palabra, la lengua materna, lo que para nosotros es doblemente significativo, ya que  nuestro país tiene el infinito tesoro de ser multicultural y multilinguistico, lo que nos posibilita alcanzar enormes ventajas, no solo para el individuo en lo cognitivo y lo emocional por la práctica de su hablar, sino que, además, para todo el colectivo, para toda nuestra sociedad, ya que ésta preserva nuestra identidad, la personalidad que nos otorga la palabra.

Nueve pueblos constituyen la identidad del territorio; Aymara, Quechua, Colla, Diaguita, Likarantay, Rapa Nui, Mapuche, Kaweshkar y Selkman, que junto a la práctica de las nueve lenguas, se suma el conocimiento y la sabiduría de los pueblos, su cultura y cosmogonía para el buen vivir. Conceptos que se traducen en palabras que nacen hace ya más de 13 mil años, lenguas que interpretan el entorno, el espacio, el cosmos, la naturaleza, las relaciones humanas y el amor.

Sin duda alguna, para la francmasonería universal, sumarse a esta celebración es parte inherente a sus principios y valores, inspirados en el respeto de la diversidad y la tolerancia, los que, además, se encuentran refrendados en: la Declaración de Naciones Unidas de los Derechos de los Pueblos Indígenas del 2007, el Convenio N°169 de la Organización Internacional del Trabajo, el Convenio de la Protección de la Diversidad Biológica, las Declaraciones Internacionales de Río+20, entre otros acuerdos a los que Chile se ha sumado de manera libre y soberana.

Por ello, sin hacer mención detallada de lo que señalan diversos estudios en cuanto a las ventajas de a lo menos ser bilingüe, que entre otras se pueden señalar: aumento de la materia gris y blanca del cerebro, mayor comprensión y atención, mayor capacidad de realizar multitarea, mejoras en la memoria, entre otros tantos beneficios, es necesario destacar que una de estas ventajas de mayor relevancia, es sin duda alguna, la ampliación de la comprensión del mundo.

Por ello citamos el llamado que nos hace UNESCO para celebrar este día a través de las palabras de su Directora General Irina Bokova:

“Con motivo de este Día, hago un llamamiento para que el potencial de la educación plurilingüe se reconozca en el mundo entero, en los sistemas educativos y administrativos, en las expresiones culturales y en los medios de comunicación, en el ciberespacio y en los intercambios comerciales”.

Por ello UNESCO hace un llamado a la comunidad internacional a:

Para fomentar el desarrollo sostenible, los educandos deben tener acceso a la educación en su lengua materna y en otros idiomas. Es a través del dominio de la primera lengua o lengua materna que se adquieren las habilidades básicas de lectura, escritura y aritmética. Las lenguas locales, especialmente las minoritarias e indígenas, transmiten culturas, valores y conocimientos tradicionales, desempeñando así un papel importante en la promoción de los futuros sostenibles.

¿Qué es la educación multilingüe?

  • La educación multilingüe facilita el acceso a la educación y promueve la equidad para las poblaciones que hablan lenguas minoritarias y/o indígenas, especialmente las niñas y las mujeres:
  • Enfatiza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje, subrayando la comprensión y la creatividad;
  • Fortalece la dimensión cognitiva del aprendizaje al asegurar una aplicación directa de los resultados de aprendizaje en la vida del educando a través de la lengua materna;
  • Desarrolla el diálogo y la interacción entre el educando y el maestro al permitir una verdadera comunicación desde un inicio;
  • Facilita la participación y acción en la sociedad y permite acceder a nuevos conocimientos y expresiones culturales, y de tal modo garantiza una interacción armoniosa entre lo global y lo local.