Todos los pueblos del mundo celebramos, este 22 de abril, el día internacional de la Madre Tierra, señalando con ello, la intima interdependencia existente entre todos los seres vivos y el planeta que habitamos.

Este 22 de abril, la Madre Tierra, la Ñuke Mapu, Pacha Mama, Yvi Ára o Tonantzin, nos recuerda que debemos vivir en armonía y equilibrio con la naturaleza, con el ecosistema que vivimos, asumiendo que es ésta la que nos da el sustento y la vida.

Este 22 de abril, tal como nos señala Naciones Unidas, es una fecha que nos brinda la oportunidad de promover la toma de conciencia a todos los habitantes del planeta acerca de los problemas que afectan a nuestra casa, la Tierra, y a todas las diferentes formas de vida que en aquí se desarrollan.

Este 22 de abril es una fecha que nos posibilita reflexionar sobre nuestro actuar, en el descontrolado afán de lucro y acumulación de riquezas, en la explotación irracional y sin control de los recursos naturales, terrestres y marinos; el agua, la tierra, los bosques, extinción de avifauna, el uso indiscriminado de pesticidas, el manejo genético de la semilla, la contaminación de ríos, océanos y del aire, todo ello, contribuyendo acelerar el proceso del cambio climático, el calentamiento global, y la generación de aberrantes desigualdades económicas y sociales.

Este 22 de abril, día internacional de la Madre Tierra, la Gran Logia Mixta de Chile, reitera una vez más, el urgente llamado a la humanidad ante la necesidad de preservar y proteger nuestro frágil hogar, de contribuir al desarrollo sustentable, al cuidado del medio ambiente, a promover la educación, y a detener la explotación irracional de nuestros escasos ecosistemas, fuente de vida para las generaciones presentes y futuras.