Registro Intelectual Nº 181084-2001

WE TXIPANTU – WE TXIPAN ANTÜ

WIÑOL TXIPANTU – EL REGRESO DEL SOL,

“EL SOLSTICIO DE INVIERNO”.

EL AÑO NUEVO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN EL CONO SUR DE AMERICA, EL ENCUENTRO CON LA NATURALEZA.

Por: Juan Ñanculef Huaiquinao- Investigador Historiador Mapuche

Introducción:

Para nuestras nacionalidades indígenas, el inicio de un nuevo año esta marcado por el acercamiento sistemático del sol al hemisferio sur del globo terráqueo, movimiento aparente que se produce debido a la inclinación de 23.5 grados del eje terráqueo. El sol no se mueve, es un movimiento inverso de la tierra y su inclinación respecto de su eje. Cuando sentimos que el sol se viene hacia el sur, es que el eje se inclina hacia el norte, y al revés, cuando sentimos que el sol se va hacia el norte, es que la se inclina hacia el sur. Este acontecimiento cósmico adquiere su máxima inclinación en el hemisferio Sur el día 21 de Junio en la línea del Ecuador, pero al Wall-Mapu o país mapuche ese mismo movimiento aparente del sol llega el día 24 de Junio, es decir se siente dos días después pues el sol demora un tanto en llegar acá debido a los mas de 4 mil kilómetros de distancia. El día 23 de junio en la noche es la noche mas larga del ciclo anual y el día será el mas corto del año. Eso fue lo que gracias al inarrumen permanente de los Kimche, pudieron descubrir un verdadero cambio de ciclo.

Este conocimiento del movimiento de la tierra nos demuestra la gran sabiduría que tuvieron nuestros pueblos indígenas precolombinos y que la sociedad no indígena debiera reconocer, pues esto no es una mera costumbre ni una tradición como se dice por ahí, sino; que es un conocimiento científico real que tuvieron nuestros ancestro Kimche mapuche. Este conocimiento los mapuche lo establecieron en su propio calendario generado y creado por ellos hace mas de 12 mil años, el que llamaron Rakin Txipantuwe o Rakin Txipantu.

Este Calendario mapuche o Rakin Txipantuwe se le llamaba el Calendario de las 13 lunas. A través de este Rakin Txipantuwe los mapuche determinaron en forma perfecta, los días y las noche. Al día se le llama Antü y la Noche se le llama Phun. Al mes se le llama Küyen, que tiene el mismo nombre de la Luna, porque la Luna siempre y en todo el mundo ha guiado el ciclo mensual, que siempre ha tenido 28 días de duración. Por lo tanto los meses no pueden tener ni 30 ni 31 días. Así el Calendario mapuche tiene 13 Küyen de 28 días cada uno, por lo que su ciclo anual alcanza 364 días justos.

Además el calendario mapuche tiene 4 estaciones en el año, pero ninguna es igual a otra, es decir, no son simétricas. El Rakin Txipantuwe Mapuche determinó o mejor dicho los mapuche habían ya descubierto tanto la rotación de la tierra como la traslación de la tierra en torno al sol. Para ello, nosotros nos hemos basado en la propia lengua vernácula mapuche que tiene una evolución de mas de 12 mil años para haberla descubierto. Es decir todo lo que está en la lengua ancestral mapuche, quiere decir que de ello el mapuche tuvo pleno conocimiento, que lo conoció, lo utilizó y le puso nombre. Por el contrario, si algo no está dentro de la lengua mapuche, quiere decir entonces que los mapuche desconocían ese tema, y por tanto no le pusieron nombre propio, sino que lo acomodan al mapuzugun lo que se suele decir, se amapuchizó la palabra, como es el caso del caballo y las vaca, animales que los mapuche no teníamos, y por eso a la vaca le llamaron Vaca, y al caballo Kawellu, ambas palabras, fueron a mapuchizada e incorporada como del mapuzugun actual. En cambio con la palabra rotación y traslación sí tenemos una palabra propia, lo quiere decir que sí sabíamos de la redondez de la tierra, y de su traslación en torno al sol. Así pues para decir rotación o circular los mapuche dicen CHÜNKÜZ MAPU, esto es Tierra redonda. Y para decir traslación de la tierra dicen TÜWAY MAPU. Esto nos indica un conocimiento científico preciso que tuvieron nuestro sabios originarios o Kimche, hacen miles de años.

Curiosamente en todo el Abya-Yala hoy continente Americano, no hay lecturas, ni mitos ni Epew mapuche que hable de lecturas geocéntrica del sistema solar o que la tierra era plana como lo concibieron por miles de años los occidentales. Por el contrario, en todas las culturas precolombina del Abya-Yala, solo nos encontramos con lecturas heliocéntricas, esto es; que es la tierra que gira en torno al sol y no que sea el sol que gira en torno a la tierra como se creía en la edad media de los occidentales. Esta sabiduría indígena es loable, hoy, cuando por más de 500 años nos han marcado con el estereotipo de “indios ignorantes”. Los Mapuche fuimos un pueblo muy sabio, como los mayas, los aztecas, los incas y muchos otros pueblos precolombinos que vivieron por miles de años en este continente que se llamaba ABYA-YALA, de acuerdo a la lengua de los Kuna, que viven en lo que hoy es Panamá.

LOS FUNDAMENTOS DE LA CIENCIA MAPUCHE: El mapuche Kimün.

Todo conocimiento original de nuestros pueblos en la América precolombina tienen su raíz en dos grandes principios esenciales. Primero: la expresión semántica y el sentido que le dieron a tal o cual conocimiento creando para ello una palabra única y exclusiva dentro de su propia lengua. Es como la patentación inscrita en el registro de propiedad natural esto de la creación o sustantivación de las palabras. Por eso es que aquella palabra propia de la creación humana indígena en América que tenemos en nuestra propia lengua, la que viene a ser la gran fuente bibliográfica que disponemos para alegar que nuestros conocimientos son milenarios y científicos. Si se calcula que la voz humana emergió hace unos 80 mil años atas, de so al menos unos 17 mil años le corresponde como evolución propia al idioma mapuche o mapuzugun, donde quedaron expresadas, “patentados digo yo”, conceptos únicos como ANTÜ en el caso Mapuche, o INTI en el caso Quechua. Antü o Inti mapuche-quechua significa SOL. Es pues el SOL el centro del sistema solar, y por ello nuestros pueblos originarios rindieron culto al sol, hace miles de años. Por eso lo patentaron en nuestra propia lengua en el caso mapuche el mapuzugun, la redondez de la tierra le llamaron CHÜMKÚZ MAPU, y la Traslación en torno al sol, le llamaron TÜWAY MAPU. Al ciclo completo en torno al sol le llamaron Wiñol Txipan Antü, literalmente significa el regreso del sol, lo que comúnmente hoy llamamos We Txipantu por un ajuste gramatical de la palabra Txipan-antü en que gramaticalmente se elimina la silaba repetitiva del “An”.

Los hermanos del pueblo originario “Tsachila” que habitaron el territorio de la línea del Ecuador en el siglo V del calendario gregoriano, establecieron la medida sagrada de la mitad del mundo a través del gran cerro que ellos llamaron “Catequilla”, que significa el observatorio, donde se encuentra el paralelo cero, el minuto y segundo cero. Ellos en su propia lengua construyeron allí la ciudad que llamaron QUITSATO,[1] que viene de la siguiente definición de la palabra: “Quitsa” = significa la mitad, y “To” = significa mundo, y que los españoles posteriormente llamarían QUITO, sacándole la sílaba “SA”, lo que hoy es la capital de Ecuador. El nombre correcto es Quitsato.

Los españoles para confundir a los “Tsachila”, le sacaron la palabra “SA”, como muchos fenómenos similares sucedieron con otros tantos pueblos indígenas del Abya-Yala hoy continente americano, y por cierto también en la cultura mapuche, nos cambiaron el verdadero sentido del We Txipantu, colocando el San Juan.

Todos los pueblos indígenas que habitaron por mas de 12 mil años nuestro propio continente habían descubierto los solsticios y los equinoccios que en total son ocho en el planeta, 2 en cada hemisferio pues mientras nosotros estamos en solsticio, los pueblos al norte del Ecuador están en equinoccio, y al revés, cuando nosotros estamos en equinoccio acá, ellos están en solsticio. Ese conocimiento nuestros pueblos originarios lo graficaron en la llamada rosa de 8 pétalos o estrella de 8 puntas, símbolo que nos demuestra la sabiduría y ciencia universal de nuestros pueblos indígenas en el Abya-Yala. Esta estrella de ocho puntas llamado el octograma, también lo tenemos los mapuche dibujados en piedras, líticos especiales muy antiguos que demuestran un elemento ecuménico a lo largo del Abya-Yala esto es un conocimiento común y que para los mapuche lo representaba el Wüñülfe, también conocido como “Lucero del alba”, y que es el planeta Venus, que por su distancia entre el sol, y la tierra es tan cercana, tiene la cualidad de aparecer en el Oeste en la tarde y verse por el “Este” muy temprano en la madrugada, y que servía de reloj de la mañana para los mapuche. Las ocho posiciones de la tierra está dibujada en el Kultxug mapuche, que nos indica los 23,5 grados de inclinación del eje terráqueo, y que hace fallar todos los calendarios cada ciertos ciclos. Esa inclinación los habitantes del Abya-Yala ya lo habían descubierto más de 6 mil años antes de Cristo. Ver: www.proyectocatequilla.ec [2]

Este hecho la ciencia actual la ha situado el día 21 de junio, denominándole solsticio de invierno, los Mapuche le llamamos We Txipantu en general y Wiñol Txipan Antü. El regreso del sol al hemisferio Sur, pero no es que el sol regrese, eso es solamente un movimiento aparente, lo que sucede es que la tierra se inclina hacia el norte. Esto sucede el 21 de junio en la línea del Ecuador Porque efectivamente el 21 de Junio el sol literalmente salta la línea del Ecuador de regreso al sur, y se carga lentamente hacia nuestro hemisferio y en la medida que avanzan las horas, esa misma luz solar continua avanzando hacia el Sur, como ya lo dijimos debido a la inclinación del eje terráqueo. Dos días más tarde llega ese sol al territorio mapuche o Wall-Mapu. La verdad es que de acuerdo a la lógica Mapuche el solsticio en nuestro territorio sucede el 24 de Junio, y por eso este día fue declarado por el gobierno de Chile, “día nacional de los pueblos indígenas”.

Uno de mis maestros del Mapuche Kimün don Antonio Levicura de Paliwe, me enseñó, que el We Txipantu sucede a las 01 horas del día 23 de junio en la noche, y cuando la constelación que los mapuche llamaron Gaw Poñü, cae literalmente al mar, justamente a esa hora. Este fenómeno científico cósmico se puede verificar en días en que el 23 de junio por la noche está estrellado y despejado, donde usted puede ver cómo cae la constelación del GAW ´PONÜ o papas arrumadas, fecha que no siempre está la noche clara. Esta constelación está literalmente a dos brazadas de las tres marías.

En verdad, todas nuestras nacionalidades indígenas conocían el inicio de un nuevo ciclo, lo que los winka llaman año, nosotros le llamamos “regreso del sol” kiñe Puwül txipantu, que es mucho más pragmático de entender que la idea de año. El concepto año es una ambigüedad dentro del idioma español, nosotros decimos una vuelta en torno al sol. (desde ahora ya sabemos cuantas vueltas hemos dado cada uno de nosotros en torno al sol). La palabra cumpleaños equivale a una vuelta en torno al sol.

Según el mapuche Kimün el sistema solar tiene 12 planetas y no 9 como dicen los wigka. Son doce los tutelares del universo, y por eso las Machi invocan a los 12 espíritus guerreros un minuto antes de entrar en trance o Küymi, en las grandes ceremonias de Machi, como el Zatun o Geyku-Rewen.

También todos los pueblos indígenas del Abya-Yala, sabían de este fenómeno científico, pues en todos nuestros pueblos indígenas creen en los CICLOS, pues en el Universo hay ciclos y ciclos. En el puro “Sistema Solar”, se tiene 12 ciclos distintos. Mercurio se demora 84 días en girar en torno al sol, y Júpiter se demora 4.264 días en una vuelta en torno al sol, y bueno nuestro Mapu se demora 364 días dice el mapuche kimün, en dar una vuelta en torno al sol, medido en 13 Küyen o Lunas de 28 días cada uno.

Lo importante es indicar que el Mapuche Kimün equivale a la Ciencia de nuestros pueblos o nacionalidades originarias, que conocían todo el sistema solar, sabían que la tierra era redonda seis mil A.C., y por tanto disponían de todo un sistema de calendarios para medir el tiempo y el espacio. . . . Como entonces los mapuche no iban a saber que la tierra es redonda desde hace mas de 6 mil años atrás, sí tantas veces observaron los fenómenos de los eclipses, la luna llena y las estrellas. Por ello que esta ciencia del Kimün está patentado en nuestras lenguas originarias y adquieren un nombre propio en cada pueblo indígena que debemos inscribir dentro del derecho propio:

Por eso es que cada pueblo le llamó de una forma propia de acuerdo a su propia lengua:

LOS MAPUCHE LE LLAMAMOS = WE TXIPANTU.
LOS AYMARA LE LLAMAN = MACHAQ MARA
LOS RAPANUI LE LLAMAN = MATA HITI API
Y LOS QUICHUA LE LLAMAN = INTI RAYMI
La observación de la naturaleza cósmica los mapuche le llaman Inarrumen.

En el caso Mapuche este conocimiento del tiempo y el espacio se logro gracias a la observación permanente de la naturaleza, que en Mapuzugun denominamos Inarrumen. Inarrumen es la metodología o ciencia mapuche del aprender de los hechos reales de la naturaleza a través de la observación permanente, las condiciones que esta nos ofrece, y la forma de relacionarse con ella fue lo que permitió a nuestros nacionalidades indígenas y a los mapuche en particular, descubrir los movimientos, tanto de rotación de la tierra, como de traslación. En Mapuzugun Chünküz Mapu se le llamo a la rotación, y redondez de la Tierra y Tüway Mapu se le llamo a la traslación, esto implica que la tierra gira en torno a algo y que se traslada sistemáticamente en torno al sol en una elipse semi circular, por cierto esto de trasladarse en torno al sol permite el nombre de regreso del sol en el ciclo de 364 días justos y precisos según el calendario mapuche.

Nuestro crítica al Calendario Gregoriano a partir del Mapuche Kimün, se fundamenta en el hecho de que los acuerdos convencionales a nivel mundial determinaron la Unidad Mínima de Tiempo, y los pueblos y la gente no objeta eso y estamos todos generalmente de acuerdo. Tal es el caso del tiempo mínimo Wigka, el famoso tic-tac denominado segundo. El segundo como unidad mínima del tiempo, es un hecho convencional en el mundo que desde la ciencia occidental les permite medir el tiempo. Lo único que sabemos es que ese tiempo mínimo wigka es un (tic-tac) para nosotros muy apresurado.

El punto es que el tiempo mínimo o tic-tac del reloj mapuche es distinto al tic-tac wigka y no es exactamente equivalente. Los mapuche determinaron una unidad mínima de tiempo que equivale al Txefkü Piwke, (latido mínimo del corazón) en el estado mas profundo del sueño o Umag, esto mientras dormimos. Hoy sabemos que durante el sueño el corazón late muy lentamente, y esa unidad de tiempo, es un poquito mas lento y por tanto un poquito mas alongado que el segundo wigka razón por la cual, los indígenas en general y los mapuche en particular somos un tanto mas lento en reaccionar que el Wigka, somos menos violento, a no ser que haya pasado un debido tiempo, entonces reaccionamos, y a veces (demasiado tarde), como para trucar o retrucar un dicho, o una palabra que nos dicen los Wigka, siempre nos quedamos pensando un rato y de ahí, reaccionamos. Conozco varios casos y en particular lo que me ha indicado el Zugumachife, don Francisco Meliqueo del sector Puente Quepe, camino Wichawe. El me ha dicho: “TE hay dado cuenta Juan, que los Mapuche somos lento para reaccionar. El otro día un wigka me echó una talla, y me quedé callado, hasta que pasaron como 10 minutos, y entonces me acorde que decirle una buena respuesta; pero él, ya se había bajado de la micro”.

Conversando con un sabio no mapuche, el científico y premio nacional de ciencias don José Masa, hemos coincidido que el calendario Gregoriano, mas que un calendario científico, es un calendario litúrgico. Por eso a los científicos wigka no le cuadra el Calendario Gregoriano, y les da 365 y 6 horas, pues ese tiempo mínimo establecido para medir el tiempo, es muy rápido, y por eso la sociedad actual, vive a expensas del tiempo y la hora que lo atormenta día tras días y corren y corren, y no se dan ni cuenta, ya se les ha pasado la vida. Nosotros los pueblos originarios éramos mas tranquilos, no corríamos ni nos apresurábamos por nada, el tiempo iba con nosotros a un tic-tac distinto al hermano wigka. Cuesta lograr la paz, cuando se está presionado por el tiempo que pasa tan rápido. Por eso nuestro análisis plantea que ese tiempo mínimo, el mal llamado segundo, debiera ser mas lento y debiera llamarse LATIDO del corazón, Txefkü Piwke, tanto respecto del latido del corazón, como respecto del latido del Universo, pues el universo tiene también su propio latido.

“La reforma gregoriana nace de la necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del Concilio de Trento: ajustar el calendario Juliano para eliminar el desfase producido desde el primer Concilio de Nicea, celebrado en el año 325,3 en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con esta, las demás fiestas religiosas móviles de la Iglesia Católica. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil. En el fondo, se trataba de adecuar el calendario civil al año trópico”.[3]

De acuerdo a esta medida del tiempo mínimo de los pueblos indígenas y del pueblo mapuche en particular, entonces, un minuto no tendría 60 segundos en la cultura mapuche, y una hora no tendría 60 minutos. Esa proporcionalidad la deben calcular los científicos junto a los matemáticos del siglo XXI del conteo Gregoriano, y determinar un algoritmo nuevo para de la unidad mínima de tiempo y para un calendario mas preciso para toda la sociedad, un nuevo tiempo para los nuevos tiempos en el Calendario Gregoriano y la Iglesia Católica está abierta a esos ajustes.

Esa diferencia del tiempo estándar del tic-tac hoy nadie lo cuestiona, pues el calendario Gregoriano, le sobran cada año, 6 horas que nadie las cuenta luego del primer año bisiesto, 12 al segundo año después del bisiesto, 18 al tercer año, lo que al cabo de 4 años son 24 horas, las que se agregan al mes de Febrero, el único mes que se ajusta al tiempo cósmico establecido por la Luna o Küyen, que siempre dura 28 días en su ciclos, como lo es también el ciclo de la mujer y la procreación. Por eso, es que el mes o Küyen mapuche tiene 28 días, y el año 13 meses, lo que da un ciclo anual en girar en torno al sol de 364 días precisos, sin sobrar ni un minuto.

Hemos dicho que todo el conocimiento propio, los pueblos originarios lo patentaron poniéndole nombre propio es decir en su propia lengua a las cosas que conocieron y que lo analizaron, en cambio si algo no existió o la gente indígena no tuvo conocimiento de ello, entonces esa cosa, tema, o un producto, entonces no está la palabra respectiva en la lengua indígena.

En el caso del año nuevo mapuche, como era un conocimiento fundamental cósmico propio de los mapuche generamos una palabra propia para nombrarla y conjuntamente con ello a todo el Sistema Solar, los mapuche le pusieron nombres a cada uno de los planetas; a Mercurio le llamaron algo así como Wüyko, luego a Venus le pusieron Wüñülfe, al planeta Marte le pusieron Aylen, a la tierra Mapu, a Júpiter le llamaron Llepü y así, los 12 planetas tenían nombres propios establecidos en el antiguo mapuzugun. Este proceso fue tan largo, como que establecer algo propio y luego socializarlo a todo la agrupación humana de la misma lengua requirió muchos años y ponerse de acuerdo como le vamos a llamar una cosa, un artefacto, un elemento de la naturaleza, etc., debió dentro de la lógica de la lengua vernácula mapuche, debió de haber sido un proceso evolutivo de mas de 12 mil años, y ha sido la principal fuente, la lingüística, la que nos indica que los mapuche tenían mas de 12 mil años cuando llegaron los españoles a este Wall-Mapu. Esa es la base de nuestra bibliografía científica propia del Mapuche Kimün. (La lengua es nuestra primera fuente bibliográfica).

El resumen o la metáfora de la ciencia cósmica mapuche se le denomina Meli-Witxan-Mapu, el que literalmente significa Meli = CUATRO. Witxan = Tirantes o posición vertical. Mapu = Tierra. Los cuatro fundamentos o principios de la tierra, donde tierra equivale a cosmos. Lo es también por cierto los cuatro puntos cardinales metafóricamente.

A través de concepto Meli-Witxan-Mapu nuestros pueblos indígenas conocían los astros, los planetas y las estrellas y todo el universo. Es como que, para analizar y estudiar el cosmos, los mapuche hubieran trazado en el híper espacio dos líneas cruzadas imaginariamente, que permitió agrupar las estrellas o Wagülen, y los Antü soles o astros. Entonces el Meli-Witxan-Mapu es el estudio de toda la cosmovisión de nuestros pueblos, y dicen los Kimche mapuche, (sabios), que los planetas en el sistema solar son 12, y no 9 como dice el conocimiento Wigka. Esta afirmación me la entregaron las Machi, quienes en estado de trance invocan a los 12 espíritus tutelares del sistema solar que ellas verán y recibirán energías en el Küymi o trance. Todas las Machi cuando van a entrar en Küymi, hablan de los “Marri Epu Kona”, los 12 guerreros celestiales, invoca los 12 caballos, los 12 weychafe, y las 12 lanzas de oro para la lucha en el híper espacio. Preguntándole por qué invocan a esos 12 espíritus y de donde vienen o donde están esos 12 espíritus las Machi dicen; “Müley tati lamgien, feychi pu Newen müleygün tachi gam kake mapu ñi mülen ta Wenu-Mapu, afkaziley niefiyiñ reke tati. Ellas responde: “Existen esos Newen lamgien, están ahí en las otras tierras del Wenu-Mapu, están muy cerca de la tierra, pero en el Wenu Mapu”.[4]

Por otra parte hay que tener presente que la ciencia occidental actual ha descubierto muchos otros nuevos planetas y varios de ellos mucho mas grande que Plutón: Lo que nos induce a fundamentar con mas fuerza que los mapuche habían descubiertos mas planetas que los propios wigka, desde hace miles de años.. Veamos las siguientes nota:

“Gracias al fructífero telescopio espacial Kepler, un equipo de astrónomos ha descubierto la presencia de cinco planetas extrasolares en torno a una estrella, Kepler-62, a 1.200 años luz de la Tierra, y dos de esos mundos son especialmente interesantes porque podrían estar hechos de roca o de hielo, tendrían un tamaño algo superior al de nuestro planeta (1,4 y 1,6 veces el radio terrestre) y, por la distancia a la que orbitan en torno a su estrella, recibirían de ella una cantidad de radiación similar a la que reciben Venus y Marte del Sol. Están en lo que los científicos denominan zona habitable, es decir, la distancia al astro en la que un cuerpo podría tener agua en estado líquido”. sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/18[5]

Y Otro mas:

“Cinco de los nuevos planetas están más cerca de su estrella madre de lo que Mercurio está del Sol. El sexto mundo está todavía más alejado, en una región que caería dentro de la órbita de Venus.“Este es el sistema planetario más compacto que se conoce” afirmó el coautor del studio Jonathan Fortney, astrónomo del Observatorio Lick en la Universidad de California, Santa Cruz. www.nationalgeographic.es/noticias/ciencia/[6]

El año 1.985 la ciencia wigka descubrió un nuevo planeta, y solamente salió en los diarios, y nadie dijo nada. El año 2.007 los científicos occidentales eliminaron a Plutón, y nadie ha dicho nada. Se puede inferir entonces que esto de la ciencia wigka, es un tema convencional, sacan un planeta y luego de seguro pondrán otros, y; es por eso que de acuerdo a nuestro Kimün Mapuche, los planetas del sistema solar son 12.

De ahí la importancia del MARRI EPU, el numero 12 como numeral principal, hierocéntrico (sagrado) en nuestra nacionalidad Mapuche, que concibieron a éstos planetas del sistema solar como entidades tutelares que desde el mundo sobrenatural, interfieren con sus energías, (Newen), en el mundo natural o Nag-Mapu donde vive el Mapuche. Ver el trabajo de Jorge Adoom, El poder de la palabra quien dice:

“El movimiento de cada planeta produce una nota correspondiente a la posición que ocupa el astro determinado, Esta música con sus sonidos regulan y reaniman las manifestaciones de la vida de cada mundo”.

Gracias a este ciencia el Kimün Mapuche y a esta metodología que es el INARRUMEN, el pueblo mapuche había descubierto al menos 6 constelaciones:

El Willi Leufü, o Río del Sur, que es el centro sur de la Vía Láctea, y que termina en el “Kalülche”[7], o Cruz del Sur..
El Luan, la galaxia del Wemul y que los aymará llaman constelación de la Cabra. Esta al lado norte de la Cruz del Sur.
El Welu Witxau Filu, o galaxia de la serpiente de dos cabezas, que está al lado Sur Oeste de las TRES
El Gül Poñü, o galaxia de las papás arrumadas, grupo de estrellas que el día 24 de Junio cae al mar justo a media Es la marca del Solsticio de Invierno, y cambio del ciclo Solar Mapuche, está al fondo izquierdo u Oeste de las 3 marías..
EL Chawün Achawall, La gallina y sus pollitos, los wigka le llaman la constelación de Centauro.
El Melipal o Namun Choyke, Patas de Avestruz como le denominaron los mapuche a las cuatro estrellas que conforman la Cruz del sur.
Los mapuches patentaron este conocimiento científico en los registro de su propia lengua. A la traslación de la tierra a través de una elipse, le llamaron “Tüway”, (Tüwaykiawi ta Mapu dicen nuestros Kimche), y con ello no sólo explicitan una palabra de la lengua, sino que se imaginan un camino de traslación, que es la elipse de traslación, sabiduría que se logro mediante el análisis del Meli-Witxan-Mapu, concepto profundo de la cosmovisión mapuche dibujado en el Kultxug ancestral; que es el estudio profundo de la cosmología Mapuche y como ya lo hemos dicho se dice literalmente que significa “los cuatro tirantes que sostienen el cosmos. Así el calendario mapuche estaba dividido en 4 estaciones no simétricas y que en Mapuzugun van adquiriendo un nombre según el periodo en que se van ubicando respecto de la posición del sol. Así tenemos patentado lo siguiente:

PUKEM, Invierno, Periodo de Lluvias, es la estación mas larga.
PEWÜ. Primavera, periodo del verdor y de los brotes, es el relativamente mas corto, es el periodo de los Guillatunes de solicitud.
WALÜNG. Verano, periodo de la cosecha y abundancia, es el periodo mas
RIMÜ, Periodo del descanso de la tierra, relativamente largo, es el periodo de los Guillatunes de agradecimiento.
¿Es Año Nuevo Mapuche No San Juan?

Por qué entonces estuvimos tantos años confundidos con el San Juan Bautista de los católicos, apostólicos y romanos?.

Pues esto se llama en wigka zugun proceso de aculturación, lo que se hizo lentamente, concientemente y pacientemente el wigka quiso confundirnos y engañarnos, aduciendo que toda la ciencia o Kimün Mapuche, era demoníaco, y que había que cambiarse al cristianismo. Sí; en mas de 400 años de evangelización, (hoy lo siguen haciendo), nos cambiaron nuestra ciencia y sabiduría y muchos conocimientos ancestrales del mapuche kimün han sido tergiversado.

Las misiones evangelizadoras de la Iglesia Católica de Franciscanos, Jesuitas, Dominicos, Salesianos y últimamente Capuchinos, su principal esfuerzo consistió en evangelizar y bautizar a los mapuche, y así lo han hecho con todos los pueblos originarios del Abya-Yala, de tal manera que ellos hábilmente introdujeron la fiestas de los Santos en el mes de Junio, colocando el 24 de Junio a san Juan Bautista y borrando de la memoria mapuche del Wiñol Txipan Antü o regreso al hemisferio Sur del sol, lo que la misma ciencia wigka ha comprobado que es verdad, y que ellos le llaman solsticio de invierno.

Hoy sabemos que desde hace 500 años atrás, ponerse nombre Winka fue sinónimo de bautismo, como que hasta en la constitución de 1.925 no existía en Chile el organismo que hoy conocemos como Registro Civil, sólo había registro canónico, y no se otorgaba el Certificado de Nacimiento que hoy realiza el organismo público llamado Registro Civil. Antiguamente se les entregaba a las personas un documento que se llamaba “Fe de Bautismo”, que era reconocido por el Estado de Chile como sinónimo de Certificado de Nacimiento. El nacimiento y las muerte de las personas fue regido por el Derecho Canónico en Chile, hasta los años, 1886. Así las campañas de Jesuitas, Franciscanos, Dominicos, Salesianos, Capuchinos se empeñaban en bautizar a los niños Mapuche y por tanto en forma indirecta obligaron a estos niños a ponerse nombres Winkas, Juan le pusieron a mi bisabuelo, a mi abuelo Juan Antonio, a mi padre le pusieron Juan Segundo, a mi me pusieron Juan Domingo, todo esto con la idea de mantener el Lakutun, esto de ponerle al hijo el nombre del abuelo por nuestra parte le pusimos a nuestro hijo mayor Juan Ricardo.

Así, sistemáticamente y con el transcurrir del tiempo continuamos celebránbando erróneamente el San Juan, en el día de nuestro Año Nuevo Mapuche en pleno Solsticio de Invierno. Sin embargo la gente en las comunidades, seguía haciendo las mismas ceremonias y celebraciones aplicando aún en el olvido del nombre sus costumbres ancestrales, matando un cerdo engordado o Motxil, compartiendo con sus parientes y amigos, azotando a los árboles frutales para que den frutas sanas, o rompiendo las orejas de las adolescentes como ritual del Katan Pilun y colocando el Chaway, como un acto simbólico, de que estaba en edad de procrear, y celebrando el Konchutun, el Küyümtun y otras ceremonias rituales propias de la epistemología mapuche.

¿CUÁL ES EL SENTIDO DE ESTA CELEBRACIÓN?:

El sentido que tiene esta celebración del Wiñol Txipan Antü es la renovación del compromiso y las formas como se relaciona el mapuche con la naturaleza. Es el periodo en que la tierra inicia un proceso de renovación de sus energías donde el Agua o Ko, como uno de los principales elementos del Mogen Che adquiere principal relevancia para una nueva etapa de producción, y para que las plantas empiecen a brotar, la sabia de los árboles a funcionar después del letargo del Rimügen u Otoño.. Como dice el Genpin, Armando Marileo, este es “un acto de practicas conductuales de los diferentes componentes que conforman el universo mapuche”.

Por nuestra parte afirmamos que esta es una clara concepción del conocimiento del cosmos y de la gran sabiduría y CIENCIA de nuestras nacionalidades indígenas de América, que conocían las energías latentes, ese gran newen, esa gran fuerza que constituye la base o sinergia del mogen, y que permite la vida en todo el cosmos. “Müñal ta txawüluwi ta meli newen, feymew ta mülekey mogen”, (sólo cuando convergen las cuatro energías vitales, hay vida), dicen nuestras Machi, nuestros Genpin, nuestros Kimche. Los ritos y eventos que se practican tienen que ver con ese conocimiento, establecido en nuestro kimün y explicitado en el Rakizuam.

El sol, la luna el agua, la tierra, todos tienen que ver con una sola gran unidad. El universo requiere estar en permanente equilibrio cósmico, esa es la gran “U”, forma que tienen todos los Gillatuwe de los mapuche, esa cancha, ese espacio de la principal ritualidad que son como templos de oración al aire libre, y donde cada vez que se realiza un Gillatun se reconstituye la idea de ese cosmos que mentalmente tiene cada persona mapuche. Es en esta ceremonia la más importante en el Pueblo Mapuche, cuando se construye el mundo natural y pragmático y se reconstituye la idea de Universo, la gran “U”.

¿LOS MAPUCHE TENÍAMOS UN CALENDARIO?:

Pues claro que sí y se le denominaba RAKIN TXIPANTUWE.

Si los mapuche sabíamos contar, si teníamos un sistema decimal perfecto para contar, pues entonces ¿Para que íbamos a contar?. Se deduce entonces que lo primero que contamos fueron nuestros años, nuestro nacimiento y cuantos años, días o meses de vida lográbamos.

Lo mas importante para un grupo humano o una sociedad es contar el tiempo y el espacio, la vida y aspiración de vida que logramos. De la misma manera de como contábamos, llevábamos registros de todos los fenómenos astrológicos y cosmológicos. El conteo y registro de esos fenómenos cósmicos, eran la metodología del INARRUMEN. Es por eso que se debe reponer en todo el Pueblo Mapuche, que cuando llegaron los Españoles, (según el Calendario Gregoriano de ellos era el año 1.541), para los Mapuche según su Rakin Txipantuwe o Calendario propio, estábamos en el año 12.007. Lo que sumado a los 468 (472 este año 2013 wigka) 474 años que han pasado hasta hoy el año 2015. Conmemoraremos la ida de los 12.481 años y comenzaremos el 24 de junio del 2015 wigka, el inicio del año 12.482. Son pues 12.482 años de vida de cultura, de conocimiento, de existencia organizada mapuche.[8] En lo que hoy es parte de nuestro Wall-Mapu o nuestro territorio en el extremo Sur del Abya-Yala o América del Sur. Este año 2015, terminamos el año 12.481 e iniciamos el año 12.482.

Es muy importante para ubicarse en el tiempo y el espacio, saber la data cultural en que transitamos en el cosmos, y no se debe olvidar que detrás del Calendario Gregoriano que vemos todos los días en nuestro hogar, hay 6 mil quinientos años al menos antes de Cristo, que mucha gente no recuerda, no considera y no contabiliza, y cree burdamente; que el mundo tiene una existencia de 2015 años, como sucede con mucha gente campesina, y la gente Mapuche en general en las comunidades, cuando le preguntamos por la data de tiempo del Universo en su totalidad, todos tienden a pensar que el Universo tiene 2015 años.

¿CÓMO SE CELEBRA EL WE TXIPANTU?:

Para los Mapuche el We Txipantu es una fiesta de alegría, es una verdadera fiesta con la naturaleza. Al amanecer los mapuche salen de sus viviendas muy alegres gritan “akuy we txipantu ka pepatuyiñ we antü”. “Ha llegado un nuevo año, hemos vuelto a ver el nuevo sol” dicen, antiguamente se dirigían al riachuelo, estero o río mas cercano y se bañan en ellas, para representar en el agua la conexión y paridad con la naturaleza, es el reencuentro de nuestra dualidad de vida y compromiso: hombre-naturaleza. Es el compromiso social para proteger la vida es el signo vital Ko, del cual el 75% de nuestro cuerpo es Aq”ua, (agua). Agua y tierra se unen para generar al hombre, aire y fuego complementan esa energía para darle vida, de ahí la conformación de 4 personas en un solo fütxa newen que por analogía los Mapuche denominan Chaw y Ñuke Dios, padre y madre Dios.

En tanto amanece las familias y vecinos del Lof, comunidad reduccional de hoy, encabezados por los mas ancianos, los Genpin si es que aún existen en las comunidades, los Lonko, y en algunos lugares por las Machi. Se reúnen en el Wilgin ruka, y mirando hacia el Puel mapu e inician el rito del “llellipun”, o “Gillañmawün” , relación social de compromiso con la naturaleza y el Mapu y todo su entorno. El grupo familiar o comunidad completa en algunos sectores, bailan al ritmo de la música, al ritmo de las ancestrales txutxuka y Kultxug, y gira alrededor de la casa, o alrededor de un rewe improvisado, dando vueltas en señal de construir la totalidad, acompañados del “kefafan” esos gritos especiales de los mapuche para comunicarse con los espíritus. Otros se dirigen al trayenko, dimensión cósmica especial del agua, pudiendo ser río, estero o vertiente, para allí depositar alimentos en señal de compartirlo con la naturaleza, y con los “gen”, o dueños por excelencia de las cosas naturales.

La tradición ancestral indica que esa fue la noche mas larga del ciclo solar, la noche de 23 de junio, por lo que el primer día del nuevo ciclo se debe celebrar y esta se hace en pleno día y no en la noche. El día 24 de junio la familia se reúne en sus viviendas alrededor del fogón, se cocinan los alimentos que han sido preparados desde días antes. Entre ellas están el “kako” ( mote ),“ Mültxün” (catuto), “rügalkofque” ( tortilla ), “Kankan-iló” (carne asada), generalmente matan un cerdo gordo que se le dice Motxil, y por supuesto la bebida favorita el muzay. Durante el día la celebración del We Txipantu o Año nuevo, se ameniza con la tocata de los principales instrumentos musicales del pueblo mapuche, que son acompañados de cantos y bailes y mientras cantan y bailan, en los intermedios los mas ancianos exponen los relatos del porque el We Txipantu. A través de los “Epew”, socializan a los mas jóvenes el origen de la vida y de toda la humanidad; “kuyfi elgey mogen llitulu elgey Antü” dicen. Con la energía solar, el kütxal (fuego), con la energía del mapu, tierra, el agua ko, y el kürrüf, aire, dicen, se genera la vida, así es ahora y será por muchos ciclos más afirman. Es por estas cuatro energías vitales que la idea de “dios” que tenemos mapuche son cuatro personas un solo Newen KIÑE NEWEN una sola energía positiva. Estas personas son: KUZE, FUCHA, ÜLCHA Y WECHE.

Con el Epew de Txeg-Txeg y Kay-Kay, explican que el Agua lucha cada día con la Tierra, por la preeminencia de uno de ellos sobre el otro y este ciclo dicen durará otros miles de años.

Quizás 16 mil años, etapa fundamental del ciclo cósmico para los glaciares, y así leen en la naturaleza y enseñan la ciencia mapuche, la ciencia de la inducción, que denominamos inarrumen, observar todos los días los fenómenos de la naturaleza, ver los cambios y hacerlos ley, porque así es dicen, y así será y se repetirá por los ciclos de los ciclos, verdadero sentido de la eternidad del Universo. Esta es la sabiduría Mapuche o kimün, como muchos otros temas fueron ampliamente conocido por nuestro Pueblo.

Por eso saludamos a todo el Pueblo, a las mujeres, a los niños, a los ancianos, a los jóvenes, a las plantas, a los animales, al agua, la tierra, el aire, el fuego, saludamos a la energía vital, al fütxa newen. Viva el We Txipantu, Viva el Conocimiento Mapuche y viva el conocimiento de todas nuestras nacionalidades indígenas de América.

OTRAS CELEBRACIONES.

Durante el día 24 se desarrollan varias otras actividades las mas destacadas son:

El Palin. Es el juego a la chueca, juego ancestral que siempre ha tenido el Pueblo Mapuche. Es comunitario, ínter comunitario, comunal y regional. Ver El Palin Deporte Integral Mapuche en: net
El Katan Pilun: Ceremonia mediante el cual se rompen las orejas a las niñas en etapa de la pubertad, como un gesto simbólico que está en edad de procrear. Le colocan el Chaway, que son el par de aros de plata. Pero Chaway en mapuzugun significa “Va a Procrear”. Chaway Achawall, significa; Va a tener pollitos la gallina”.
El Llallitun: Es una visita protocolar de amigos y familiares desde otros
el Küyümtun: Es una visita protocolar en que una familia entera visita a otra de muy lejos, y se suelen llevar una oveja muerta entera de regalo y un saco de sopaipillas.
El Konchotun: Es una visita protocolar de amistades especiales, desde la cual se denominaran mutuamente “Koncho”. (algo así como compadres) Desgraciadamente por la coincidencia de la palabra Koncho con las “sobras”, que significa el castellano, esta ceremonia ya no se realiza, por temor a la burla del Wigka que escuche la denominación mutua de Koncho y se reía.
A comienzo del siglo 21, es oportuno hacer un llamado a nuestros hermanos Wigka que revaliden la ciencia y la sabiduría Indígena y mapuche en particular, la consideren como tal. La epistemología mapuche no va contra la naturaleza, se integra y se hace parte de ella. Son miles los conocimientos que podemos aportar a la sociedad global, para el mejor vivir o Küme Felen en el futuro, para construir una sociedad mas intercultural y plurinacional.

JUAN ÑANCULEF HUAIQUINAO

Investigador Historiador Mapuche.

Ingeniero E. en Administración de Empresas

Email: jnanculef@conadi.gov.cl

jnanculef@yahoo.es

fono: 45-2207544

Mas abajo, el proceso de pérdida de nuestro Territorio Ancestral. De la misma manera se fue perdiendo nuestro kimün o conocimiento ancestral.

[1] www.quitsato.org/

[2] www.quitsato.org/

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Calendario

[4] Entrevista machi Juanita Quiriban, 1.992

[5] Página web: sociedad.elpais.com/sociedad

[6] www.nationalgeographic.es/noticias/ciencia

[7] Kalülche es el nombre Mapuche de la Cruz del Sur, también se le conoce como Namun Choyke. Por nuestra parte le hemos puesto el nombre de Kalülche, esto es “El Cuerpo Humano”, pues el cuerpo humano mapuche o Kalül constituye la síntesis del cosmos. Los Aymara le llaman la Escalera cósmica o Chakana.

[8] Ver Teoría de los Ciclos, y la Hipótesis de los 12.000 años, en la página: www.sepiensa.net. De este mismo autor, Juan Ñanculef.

Fuente: Universidad de Chile Indígena