Chile se encuentra próximos a celebrar la realización de la Conferencia de las Partes, COP 25, la instancia más relevante de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC); máxima autoridad y con capacidad de decisión respecto a este tema de interés mundial. La asociación de todos los países miembros (o Partes) que, reunidos todos los años, aborda y monitorea la crisis global del cambio climático.

En el año 1979, en Ginebra, Suiza, se realizó la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima, convocada en esta oportunidad, por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Conferencia que tuvo como principal tema, el Calentamiento global, y de cómo éste, podría afectar de grave manera la actividad humana y al planeta, dándose a conocer, además, las primeras pruebas fehacientes del impacto de la actividad humana sobre el clima. Ya en la década de los años 80, los organismos internacionales y del mundo científico aumentó su preocupación por los temas ambientales, aprobándose el 6 de diciembre del año 1988, en la Asamblea General de las Naciones Unidas la Resolución 43/53 “Protección del clima para las generaciones actuales y futuras de la humanidad”.

A partir de esta resolución, 43/53, se creó un Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) con el fin de evaluar la magnitud y la cronología de los cambios climáticos, estimando sus posibles impactos y efectos ambientales y socioeconómicos, y presentar estrategias de mitigación a las causas y los efectos de estos cambios.

Emisión de gases, grave peligro para la humanidad.

El resultado de este trabajo, presentado por este panel de expertos, público su primer informe en el año 1990, el que, luego de un riguroso estudio, se confirmó con evidencias científicas sobre este fenómeno que estará afectando al planeta, el cambio climático. Estos resultados, lograron instalar en el mundo científico, las organizaciones no gubernamentales, los responsables de las políticas de medio ambiente y en el seno de las Naciones Unidas, entre otros, la urgente y necesaria reflexión para determinar los lineamientos que deberían orientar las acciones de mitigación, generando con ello, además, las bases para las negociaciones de la Convención sobre el Cambio Climático.

A partir de ello, se dio inicio, a una serie de acuerdos que se fueron traduciendo en diversos acuerdos y trabajos, tales como; la Cumbre de Río en el año 1992, la Agenda XXI, El Convenio sobre la Diversidad Biológica, y otra de serie de acuerdos y cumbres del más alto nivel para enfrentar como humanidad este fenómeno que nos afecta a todos por igual.

Desde el largo camino recorrido iniciado en Suecia a partir de los años 70, la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) es un documento ratificado por 195 países, que entró en vigor en 1994, y en él se reconoce por primera vez que el cambio climático es real y atribuible a acciones humanas: el cambio climático como “un cambio en el clima atribuible directa o indirectamente a actividades humanas y que supone una alteración de la composición de la atmósfera y de la variabilidad natural del clima, y que se puede comparar con periodos de tiempo”.

Laguna de Aculeo, Chile.

Por ello, todos los pueblos que componen este largo territorio, tenemos la oportunidad de participar y empoderarnos como sociedad, durante la celebración de COP 25, que se realizará en Santiago de Chile del 2 al 13 de diciembre, en la construcción de un territorio sustentable para la humanidad, y demandar a los Gobiernos, actuar con la mayor de las transparencias ante la crisis, y a los países y a las grandes compañías con mayor desarrollo y concentración de la emisión de gases, actuar con mayor responsabilidad, sin ambición y egoísmo para el futuro del planeta y la humanidad.

La Gran Logia Mixta de Chile no está ausente de este debate y asume su responsabilidad desde el campo que le es propio, contribuyendo desde la educación, el debate, la reflexión y la promoción del desarrollo en total armonía y respeto con el medio ambiente, y la preservación y cuidado de nuestro planeta para las generaciones del hoy para el mañana.