Las fuerzas multinacionales fascistas se aprestan para entrar a la península; fuerzas marroquíes, portuguesas, italianas y alemanas, más la reacción conservadora española, se aprestan para asestar el golpe al régimen democrático de la Segunda República. La aviación del régimen nazi alemán y del fascismo italiano bombardean Guernica dejando una estela de niños, niñas, hombres, mujeres y ancianos sin vida.

El preámbulo de la Segunda Guerra Mundial se inicia, y con ella, el dictador Francisco Franco se apresta a tomar el poder absoluto durante los próximos 40 años. España huele a muerte, campos de concentración y persecución a quienes se le oponen.

En sus calles la muerte acecha y no tiene límites, trece rosas caen víctimas de las balas asesinas en las afueras de Madrid; Blanca, Martina, Julia y Adelina, Ana, Luisa y Victoria, no tienen más de 20 años, y Virtudes, la modista, solo 18.

Homero, en medio del horror y el miedo no deja de proponer la batalla por la enseñanza laica, siempre convencido de los derechos del individuo, de la libertad, de la dignidad humana, luchando contra los convencionalismos sociales y por la libre elección sexual, reivindicando el derecho de amar libremente en su “Oda a Walt Whitman”, su obra teatral “El público” y “Los sonetos del amor oscuro”. Retrata fielmente la conservadora España con el nombre de Bernarda Alba, así sin duda, su obra es destruida, censurada y perseguida.

El Generalísimo Francisco Franco, en su delirante odio, decreta el 15 de septiembre de 1936 su primera disposición: La francmasonería y otras asociaciones clandestinas son declaradas contrarias a la Ley. Todo activista que permanezca en ellas tras la publicación del presente Edicto será considerado como crimen de rebelión.

Se inicia el holocausto masónico de España, una nueva inquisición se pone en marcha, la Iglesia Católica aplaude desde sus púlpitos y en los pasillos de sus catedrales.

Homero se refugia y lucha, Homero escribe, sufre y no se rinde, declarando en su última entrevista, a solo dos meses de su asesinato: “Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos”.

Federico García Lorca finalmente muere asesinado a las 04.45 horas, en el camino que va de Víznar a Alcafar un 18 de agosto de 1936. El parte policial asegura: “Figura como masón, perteneciente a la Logia Alhambra, en la que adoptó el nombre simbólico de Homero, desconociéndose el grado que alcanzó en la misma”.

La muerte fue en Granada, A García Lorca de Antonio Machado:

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

      2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

      3.

Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

Por: Rafael Reyes.