Hace exactamente una semana atrás, el 8 de agosto, la masonería iberoamericana se dio cita en un espacio virtual, sin fronteras, con el fin de intercambiar visiones y preliminares propuestas para enfrentar el desafío que enfrentamos como miembros de la Franc-masonería Universal ante la aguda crisis política, económica, social y cultural que el mundo experimenta, y que la pandemia, solo ha venido acelerar y tensionar aún más este dramático proceso que ha golpeado con mayor fuerza a un importante porcentaje de la población mundial.

Crisis sistémica, que impacta con gran profundidad a toda humanidad en todas las áreas de su desarrollo, incluyendo la naturaleza, con escenarios muy poco auspicios, al menos dentro del corto plazo.

En este marco, las exposiciones vertidas por Tres Grandes Maestras, Marta Ferrari Deminco del Gran Oriente Latinoamericano, GOLA, Ascensión Tejerina Hernández de la Gran Logia Simbólica de España, y Margarita Carvajal Salinas de la Gran Logia Mixta de Chile, que, junto a los aportes de los asistentes de 19 países a este Coloquio, son sin duda, insumos obligados de reflexión y debate para la masonería de este siglo XXI.

Dentro del espacio de diálogo vivido durante la realización de este Coloquio, se alcanzaron a vislumbrar grandes consensos, en materias tales como; la urgente necesidad de intensificar y profundizar el estudio, la reflexión y el desarrollo masónico ante los desafíos que nos impone este tiempo de cambios, motivando a los miembros de la masonería el asumir una actitud rigurosa, desde el pensamiento crítico, como herramienta insoslayable de análisis.

Por otra parte, el reconocimiento a los principios y valores de la masonería, inspirados en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, búsqueda del bien común, laicismo, el respeto irrestricto de los derechos humanos y de los pueblos, el medio ambiente, la igualdad de género, la educación y economías más solidarias y equitativas, entre otros aspectos, se encuentran plenamente vigentes y son pilares fundamentales en la construcción de un buen y mejor vivir de la humanidad.

O en palabras de la Gran Maestra de la Gran Logia Mixta de Chile, Margarita Carvajal Salinas:

“Entender y posicionarse ante los orígenes generadas antes de la pandemia y en estado latente durante la misma exige una estrategia multifacética que va más allá de la dimensión filantrópica tradicional con procesos innovadores del uso del capital masónico existente en cada Obediencia para contribuir a mejorar el nivel de vida de nuestros conciudadanos más vulnerables del mundo profano. Su esencia progresista y operativa son baluartes históricos que deben guiar la acción colectiva del pueblo masónico en busca de la justicia, la elevación de la responsabilidad humanista de nuestras Hermandades y la intervención operativa para la construcción de una nueva sociedad americana más justa, más fraterna, más tolerante, y por sobre todo, más solidaria”.

Por Rafael Reyes.