Desde tiempos prehistóricos la agricultura ha desempeñado un papel esencial primero como propio sustento de materias primas y forraje para el ganado, y luego como sector económico que genera oportunidades de empleo.

Ahora que la crisis por la pandemia es todavía peor en los países que no producen buena parte de los alimentos que consumen, la importancia de la agricultura vuelve a la centralidad.

El científico indio Rattan Lal, que acaba de ser galardonado con el Premio Mundial de Alimentación 2020 —considerado el “Nobel de Agricultura”— advierte de la fragilidad de la globalización alimentaria y por eso reivindica fortalecer la producción local de comida.

Esto pasa por apoyar a los pequeños agricultores, pero también estimulando el cultivo propio de vegetales. “Hay que aprender a ser un poco autosuficientes”, puntualiza.

“Por la globalización, la comida viene de todas partes. Hasta que se produce una disrupción como el COVID-19. Entonces, uno se da cuenta de que ya no está todo disponible, porque dependemos de que las cosas vengan de otros lugares”.

Según su propuesta el fortalecer el sistema de producción local de alimentos se produce a través de la agricultura urbana y vertical “En las ciudades se puede producir quizás el 10%, 15% o 20% de la comida que se consume”.

Es tiempo de hacer de la agricultura nuestro aliado, también para este contexto de pandemia “No entender a la naturaleza, abusar de ella, no ser amigable con ella. Deberíamos encontrar soluciones basadas en la naturaleza a nuestros problemas, incluso al COVID-19”.

Lal a su vez hace un llamado sobre sobre la importancia de la materia orgánica para los suelos, ya que a la hora de producir permitiría reducir el uso de pesticidas y fertilizantes químicos, remarcando el rol de los suelos en la captación de carbono y señaló la gran tarea que tiene la agricultura en reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

“La agricultura no puede ser un problema, tiene que ser parte de la solución para enfrentar el cambio climático porque no podemos subsistir sin agricultura”.

El científico recuerda que la salud del suelo está vinculada con la salud humana y el bienestar humano. Por lo que la relación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la salud de los suelos, la materia orgánica, los suelos, están todos conectados.

Fuente: En Positivo