Cada 10 de diciembre se recuerda en todo el mundo la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de Naciones Unidas, en París, en 1948.

Aunque han pasado ya 72 años de ese hito y muchos son los derechos afianzados y conseguidos en este tiempo, no podemos dejar de recordar que la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), lejos de ser una realidad efectiva es, en muchas partes del mundo, un sueño lejano e imposible de alcanzar.

La Declaración fue fruto del horror que el mundo vivió durante la segunda guerra mundial y durante el auge de los fascismos. Parece que aquel horror no fue suficiente o no llegó a todos.

Los masones y masonas tenemos por divisa Libertad, Igualdad y Fraternidad, tres conceptos que atraviesan enteramente la Declaración Universal y que forman un horizonte, un rumbo al que dirigirnos. Los Derechos Humanos son la brújula que debe guiar los pasos de la humanidad ly la Declaración Universal de París fue un punto de inflexión determinante para recordarnos la importancia de reconocernos como libres, iguales y fraternos.

Pero la Declaración Universal, aunque es un gran paso, no es suficiente para garantizar efectivamente un mundo más justo. Debemos insistir en dar voz a aquellos seres humanos que, históricamente, han sufrido una merma de derechos superior al resto para que puedan sentir la universalidad de la DUDH en carne propia: por eso es también importante reivindicar en este día la labor del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, el Comité de los Derechos del Niño o la labor del grupo de trabajo de los Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación a la orientación sexual e identidad de género (Principios de Yogyakarta).

Los masones y masonas de la Gran Logia Simbólica Española tenemos un firme compromiso con los Derechos Humanos y con la Declaración Universal. Caminamos en esa dirección para construir un mundo más justo, más libre, igualitario y fraternal. Los derechos humanos son un hito que nos marca el sendero hacia la construcción de una humanidad más consciente y emancipada por la que seguiremos trabajando. Así que hoy, como todos los días pero hoy un poco más, tenemos algo muy importante que recordar: nuestro compromiso.

Fuente: Gran Logia Simbólica Española.