La Gran Logia Mixta de Chile, tiene el agrado de saludar fraternalmente a todos y todas los/las trabajadores/as del país y del mundo en este nuevo 1° de mayo, fecha que la humanidad conmemora el Día Internacional de los Trabajadores/as en honor de los mártires de Chicago.

El día primero de mayo, sin duda, se encuentra en la memoria de la sociedad global por el enorme esfuerzo y sacrificio que realizaron más de 200 mil trabajadores, en los Estados Unidos, quienes llevaron adelante la gran huelga del año 1886, y que luego, son víctimas de una violenta represión por parte de las autoridades de la época, estableciéndose asesinatos, ejecuciones, tortura y violación a miles de aquellos que marcharon para hacer valer una de sus máximas aspiraciones: «Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso».

Hoy, estas reivindicaciones en materias laborales, encuentran eco en la Organización Internacional del Trabajo, OIT, la que de manera permanente promueve y busca que los países que suscriben la Declaración de 1998, relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo en sus cuatro categorías básicas y fundamentales, la respeten y apliquen en sus respectivos territorios: “la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la eliminación del trabajo forzoso u obligatorio, la abolición del trabajo infantil y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación”.

Por ello, es necesario, generar mesas de diálogo y trabajo permanente, entre trabajadores, empresarios y Estado, con el fin de construir puentes de entendimiento, compromiso y confianza, que apunten al mejoramiento de las condiciones y la calidad laboral, de vida y la dignidad de hombres y mujeres que contribuyen al desarrollo y engrandecimiento de Chile.

Un primero de mayo, donde los trabajadores/as, que contribuyen permanentemente, a partir de la reflexión y al debate, de propuestas en la construcción de un país con mayor justicia social, solidario, igualitario y fraterno, finalmente alcancen sus objetivos deseados, para el bienestar y el buen vivir de todas las sociedades.