En su resolución 49/214, de 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió que el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo se celebrara el 9 de agosto de cada año. La fecha marca el día de la primera reunión, en 1982, del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos. En 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó 1993 Año Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (A/RES/45/164 A/RES/47/75).

Anterior a esta fecha, un 27 de junio del año 1989, en Ginebra se acuerda la firma del Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, acuerdo que tiene como objetivo, superar las prácticas discriminatorias que afectan a los pueblos originarios y hacer posible que participen en la adopción de decisiones que afectan a sus vidas, por lo que los principios fundamentales de consulta previa y participación constituyen su piedra angular.

Se suman a este importante Convenio 169, el Convenio de Protección de la Biodiversidad, el que en su artículo 8J expresa la protección de los conocimientos y prácticas culturales tradicionales de las comunidades indígenas como esenciales para la preservación de la diversidad biológica, como de sus recursos genéticos (semillas y plantas), las Declaraciones y recomendaciones sobre los pueblos indígenas en las resoluciones adoptadas en Río 92 y luego ratificadas en Río+20, y finalmente, la importante Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas aprobada un 13 de diciembre del año 2007.

No obstante, a pesar de la existencia de los instrumentos internacionales señalados, los pueblos indígenas en todo el continente continúan siendo víctimas de la discriminación, racismo y la violación de sus derechos y de la ancestral propiedad de sus tierras y las aguas, y en algunos de estos casos, lamentando la muerte de hombres, mujeres, ancianos y niños, tal es el caso, de:
-El pueblo Kogui, en la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, siguen viviendo entre grupos armados y minería.
-Megaproyectos chinos, en minería e hidrocarburos, un verdadero peligro para los indígenas y la Amazonía de Ecuador.
-La explotación petrolera en el Putumayo, que genera la gran resistencia indígena de Siona en Colombia
-Comunidades indígenas de Atalaya, en Perú en contra la titulación de tierras a empresas forestales, la que han desforestado los bosques nativos protegidos para dar paso a plantaciones de especies exóticas de explotación industrial, afectando con ello tierras y aguas.
-Pueblo Mapuche, al sur de Chile, del mismo modo que los indígenas del Atalaya, empresas forestales y otras, que han desforestado los bosques nativos protegidos para dar paso a plantaciones de especies exóticas de explotación industrial, afectando con ello tierras y aguas, y sus territorios.

O en palabras de la lideresa Diana Ríos, de la comunidad nativa Alto Tamaya-Saweto de Ucayali, en Perú, levanta su voz para reclamar por el territorio de los pueblos indígenas. “Sabemos las amenazas que tenemos, pero damos nuestra vida por nuestros valores, por nuestra cultura, por nuestra tierra, porque no quiero que en otras comunidades pase lo mismo que pasó en Saweto”, dice al recordar los más de 20 años que esperó esta comunidad para obtener su titulación, pero que, además, le costó la vida a cuatro personas que defendían su territorio de los taladores ilegales.

A pesar de los múltiples llamados de los organismos internacionales a dar cumplimiento de los acuerdos suscritos, los pueblos originarios, continúan esperando y resistiendo la ambición de empresas que han irrumpido en territorios, que muchas veces, se encuentran protegidos como reservas naturales de inconmensurable patrimonio de la diversidad biológica, del conocimiento y sabiduría indígena para las nuevas generaciones de la humanidad en su continua búsqueda del bien común y el buen vivir, tal como lo ha señalado la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo.